martes, 11 de marzo de 2014

Alimentación para una buena salud



En la Dietética Energética China, una alimentación acorde a las necesidades del organismo es fundamental para la buena salud ya que la alimentación es la fuente que nutre al cuerpo. De los alimentos obtenemos los nutrientes necesarios para que el organismo reproduzca los procesos vitales. La dietética energética regula la ingesta de alimentos según las propias necesidades.

La dietética energética china atribuye a los alimentos ciertas cualidades energéticas que llegan a influir sobre los estados anímicos y físicos. Por ello, para entender la dietética energética es necesario conocer las características de los alimentos.

El Sabor de un alimento se refiere al gusto particular que nos produce al ingerirlo. Pero también, según medicina china, implica la reacción que produce en nuestro cuerpo. Con este enfoque reconocemos cinco sabores básicos: el ácido, el amargo, el dulce, el picante y el salado. De los cuales los alimentos dulces son los de mayor peso, pues generan un efecto armonizador. El ácido astringe, el amargo seca, el picante dispersa y/o calienta y el salado ablanda las durezas.

Es importante resaltar el concepto de sabor dulce nutritivo, y diferenciarlo del sabor dulce tóxico. Los alimentos dulces nutritivos son en su mayoría las verduras, algunas frutas y los cereales (el maíz, la quinoa, el trigo, la avena, etc.). En cambio los alimentos preparados o endulzados con azúcar, fructuosa, sacarina o cualquier otro endulzante, sea natural o químico, están fuera de la clasificación de sabor dulce nutritivo, ya que su consumo debilita el organismo.

Los alimentos también se relacionan con los cinco elementos de la Medicina China: Tierra, Metal, Agua, Madera y Fuego. Los alimentos con sabor ácido astringente, contraen la energía vital hacia el interior del individuo, y actúa principalmente sobre el hígado y la vesícula biliar; el sabor amargo favorece el drenaje y la evacuación de los deshechos y beneficia al corazón y el intestino delgado. Los alimentos salados tienen la propiedad de ablandar y lubrificar, siendo su principal  campo de actuación los riñones y las vías urinarias, y los alimentos dulces ascienden la energía vital y también tienen propiedades lubrificantes, actuando sobre el bazo, el páncreas y el estómago.

Por otro lado, tenemos el concepto de la Naturaleza de los alimentos, que se refiere al efecto que los alimentos producen en la temperatura corporal. Los alimentos calientes y templados tonifican, calientan y aumentan la vitalidad; los alimentos neutros estabilizan, armonizan y centran la energía, y los alimentos fríos ayudan a refrescar, sedar y además tienen propiedades astringentes e hidratantes.

Para determinar la cantidad de alimentos dulces, ácidos, amargos, picantes o salados, o la naturaleza, adecuados para cada persona, la dietética energética china toma en cuenta las necesidades internas de cada persona, así como las variables externas.

Necesidades internas: Son factores determinantes la actividad física, el estado de salud, el estrés…

Necesidades externas: las estaciones del año, el clima o la humedad.

Antes de realizar unas buenas pautas personalizadas según la dietética energética, es muy importante realizar una buena evaluación previa energética según medicina china para establecer el principio terapéutico a seguir.

Siguiendo estos principios y en base a la gran demanda de formación en Dietética Tradicional China, la Escuela Superior de MTC de Barcelona se ha comprometido a organizar un programa de seminarios cortos enfocados a los distintos aspectos del gran abanico que ofrece la dietética china.

Los seres humanos somos seres conscientes y emocionales. Las emociones forman parte de nuestra vida, rigen nuestras acciones, influyen en nuestro estado psíquico y somático, y muchas veces determinan el éxito o fracaso de las acciones, de un trabajo o incluso de un proyecto de vida.